santuario de la virgen de la relevación
BASÍLICAS E IGLESIAS

SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LA REVELACIÓN

El Santuario de la Virgen de la Revelación (Santuario della Vergine della Rivelazione) es un renombrado centro de devoción mariana ubicado en el extrarradio de Roma.

Se encuentra en una frondosa colina, repleta de eucaliptos, frente a la Abadía delle Tre Fontane, de ahí que también sea conocido como “Il Santuario della Luce alle Tre Fontane”. Hasta 1947 era una escuálida cueva repleta de desechos. Hoy es la «Grotta della Vergine della Rivelazione«, que se erigió como un gran Santuario en 1957.

 

santuario de la virgen de la Revelación

 

Allí, el 12 de abril de 1947, la Virgen María se apareció a Bruno Cornacchiola y a sus tres hijos. Su vida, y la historia de lo que aquí aconteció, puede resumirse así:

Bruno Cornacchiola (Roma, 1913-2001), era un romano de origen muy humilde. Las continuas palizas de su padre le obligaron a abandonar, siendo niño, el hogar familiar. Pese a vivir varios años como vagabundo, y a su escasa formación académica, logró salir adelante. A los 20 años fue llamado a filas, realizando el servicio militar. Tras licenciarse, en marzo de 1936, se casó por la iglesia con Jolanda Lo Gatto, con la que tuvo tres hijos: Isola, Carlo y Gianfranco.

 

Bruno Cornacchiola
Bruno Cornacchiola

 

Afín a la izquierda italiana, llego a militar en el Partido Acción, haciéndose apóstata y revolucionario. Ante la pugna entre las dos ideologías imperantes de la época (comunismo frente a fascismo), decidió participar en la Guerra Civil Española apoyando al bando republicano. Durante su estancia en España, influenciado por un compañero alemán, protestante, sus convicciones políticas se radicalizaron. Tanto, que abrigó la absurda idea de matar al Papa, al que señalaban como promotor de la guerra que libraban y causa de todos los males de la humanidad. Por ello, durante su estancia en Toledo, adquirió un puñal en cuya hoja hizo grabar las palabras: “A morte ¡Papá!” (¡Muerte al Papa!).

Con esa idea (y ese puñal), en 1939, tras finalizar la guerra española, regresó junto a su esposa. Una vez en Roma, consiguió trabajar como conductor de tranvías. También se hizo adventista (de la Iglesia Adventista del Séptimo Día), llegando a ser director de la Juventud Misionera Adventista de Roma y el Lazio. Como tal, preparaba una conferencia que había de pronunciar al día siguiente. Era un discurso con el que pretendía socavar el dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. El título, «La Virgen María, ya no es virgen».

Así, el sábado 12 de abril de 1947 eligió un lugar tranquilo donde preparar su discurso. Y se fue al bosque de eucaliptos próximo a la Abadía delle Tre Fontane. Allí, apoyado contra un árbol, consultaba la Biblia y anotaba sus conclusiones mientras disfrutaba de sus tres hijos viéndolos jugar al fútbol.

De repente, su trabajo se vio interrumpido al perder los niños la pelota. Mientras la buscaban todos, también Bruno perdió de vista a sus hijos. Poco después los halló ante una gruta cercana. Estaban arrodillados, absortos a la entrada de una pequeña cueva próxima al camino mientras murmuraban: “¡Bella dama!”.

Al acercarse, pudo ver al fondo de la cueva la imagen de una deslumbrante mujer joven. Llevaba un vestido blanco, ceñido con una cinta rosa, y una capa verde sobre sus hombros. Su cabello negro, que le llegaba hasta los pies descalzos, estaba sujetado con una ligera cinta verde, y toda la cueva desprendía un intenso aroma a rosas y lirios: era la que eclipsaba a sus tres hijos, y luego a él. La imagen, que sostenía contra su pecho la Biblia (la fuente de Revelación), se presentó como la Madre de Dios. Y le dijo:

 

“Soy la que está en la Trinidad divina. Soy la Virgen de la Revelación. Me persigues, pero ¡ya es suficiente! Vuelve al redil sagrado, corte celestial en la tierra, y obedece la autoridad del Papa”.

 

Bruno Cornacchiola dijo que, tras oír esas palabras, se sintió inmerso en un estado de profunda alegría. Tras contar a su mujer lo sucedido, abandonó la iglesia adventista y se hizo católico.

Desde esa tarde lejana de la primavera de 1947, Bruno Cornacchiola confesó haber tenido otras 27 “visiones” de la Virgen. En más de una ocasión le encomendó mensajes para que fueran entregados a las autoridades eclesiásticas.

Como resultado, se convirtió a la Iglesia y transformó el lugar en centro de peregrinación para Nuestra Señora del Apocalipsis en la Cueva. Para ello fundó la asociación catequista SAGRADO (associazione catechistica SACRI) y pronunció multitud de conferencias refiriendo la historia de su conversión.

 

santuario de la virgen de la revelación

 

A raíz de lo sucedido, Bruno Cornacchiola hizo grabar una inscripción narrando su conversión. Desde el 8 de septiembre de 1948 se expone a la entrada de la gruta:

 

Yo era colaborador del mal, enemigo de la Iglesia y de la Santísima Virgen. El 12 de abril de 1947, en este lugar, se me apareció a mí y a mis hijos la Santísima Virgen de la Revelación …”.

 

 

Desde entonces, el lugar se convirtió en un destino de peregrinación. En él han se han sucedido otros hechos prodigiosos y muchas conversiones. La primera, la del propio Bruno aquel 12 de abril de 1947: de pretender matar al Papa (entonces Pío XII) con un puñal, a convertirse en hombre piadoso y de oración.

El día 23 de mayo de 1947 Bruno regresó a la gruta acompañado de un sacerdote y un joven comunista. Éste último, al entrar en la gruta, cayó de rodillas, confesó sus pecados y se convirtió.

Cornacchiola conoció al Papa Pío XII (Eugenio Pacelli) el 9 de diciembre de 1949. Entonces le confesó que diez años antes, al regresar de la Guerra Civil Española, había planeado matarlo. Y le entregó personalmente el puñal con el que pretendía hacerlo.

En 1956 el Papa Pío XII permitió que se construyera una capilla en este lugar. Es un edificio bajo donde se venera una estatua de Nuestra Señora, representada tal como refirió Bruno haberla visto: cubierta con un característico manto verde. Realmente no es una cueva, pero originalmente era un nicho en la roca que dominaba la carretera. La capilla se centra en la pequeña gruta, a la que se le ha dado un borde de piedra, y se encuentra detrás del altar. Su custodia y servicio religioso fue confiada entonces a los Padres Franciscanos del Convento de “Santa Maria Immacolata” (sito justo al Sur).

 

santuario de la virgen de la revelación

 

El 12 de abril de 1980 (sábado de Páscua), en conmemoración de la aparición de 33 años antes, se celebró una Misa en el lugar. Fue a las 6 de la tarde, al aire libre, y se habían congregado más de 3.000 fieles, muchos de ellos inválidos en sillas de ruedas. Repentinamente, en mitad de la Eucaristía, el Sol cambió de color y comenzó a palpitar, emitiendo prodigiosos destellos de luz blanca, rosa y verde.

Bruno ya había anunciado, según le había vaticinado la misma Virgen el 7 de noviembre de 1979, que en esa Misa iba a suceder algo extraordinario. Efectivamente, al momento de la Consagración, de pronto se hizo posible mirar al Sol de frente. Pietro Santiángelo, capellán de la Pía Asociación fundada por Bruno, relató así los fenómenos prodigiosos que presenció toda la multitud:

 

“El sol se levantó hasta el cenit, dando vueltas alrededor de su propio eje y despidiendo rayos de todos los colores hacia todas partes, todo el mundo quedó asustado; unos lloraban, otros gritaban, otros suplicaban en voz alta a la Virgen”.

 

Otro hecho sorprendente y maravilloso sucedió con la imagen de la Virgen que se había colocado en la gruta. Al momento de la Consagración, la imagen adquirió un intenso color rojo, despidiendo rayos que atravesaban el techo de la cueva y se unían con los que procedían del Sol. Fue un espectáculo grandioso e inolvidable. Y no duró unos segundos, sino media hora, hasta el final de la Misa. Todos vieron lo mismo. En el disco del Sol, cuya vista no hacía daño a los ojos, empezaron a formarse símbolos bien definidos: primero una M, que después fue transformándose en un corazón y, a continuación, en una Hostia grande, en cuya superficie se formaron las siglas de la Eucaristía: JHS.

Después de la Misa los fenómenos solares fueron desapareciendo y éste volvió a su lugar, ya en el horizonte. La luz de la Virgen, sin embargo, duró toda la noche. Del prodigio acontecido se ocupó la prensa de entonces.

Tras estos sucesos la gente comenzó a visitar la gruta, que hoy rebosa un efusivo aroma a rosas y a lirios. Y dicen que se han hecho curaciones sorprendentes; al parecer, la tierra del lugar donde se apareció la Virgen, puesta junto a los enfermos, los hace sanar milagrosamente.

 

santuario de la virgen de la revelación

 

Prueba de ello es la inmensidad de exvotos allí colocados, muestra de la devoción popular. Son ofrendas de agradecimiento por la intercesión de la Virgen de la Revelación.

En una de ellas, a modo de ejemplo, un pequeño cartel devocional revela la siguiente gratitud:

 

“A la Virgen María: la madre que en la oscuridad nos tomó de la mano y nos condujo a la luz. Con eterna gratitud y como testimonio de su aparición el 12 de abril de 2013” (Luciano y Luana Taffo).

 

 

En 1997 el Papa Juan Pablo II aprobó la designación del lugar como “Santa María del Tercer Milenio”, reservando la aprobación del título «Nuestra Señora del Apocalipsis». Sin embargo, bendijo las estatuas que representaban a Nuestra Señora tal como ella apareció en la visión original.

Desde el 2001 el Santuario de la Virgen de la Revelación es atendido por las Misioneras de la Divina Revelación. Visten hábitos con los colores con los que se presenta la Virgen de la Revelación:

 

  • el verde, que indica a Dios Padre Creador;
  • el blanco, que representa Dios Hijo Redentor;
  • y el rosa, que simboliza al Espíritu Santo Santificador.

 

Bruno Cornacchiola falleció el 22 de junio de 2001, a la edad de 88 años. Sus actividades evangelizadoras le facilitaron encuentros personales con los Papas Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II. Tras una intensa vida, abrazó la Fe y la divulgó. Sus experiencias y el fiel testimonio de su conversión no deben caer en el olvido.

No obstante, la Iglesia Católica nunca se ha pronunciado sobre la validez de las apariciones relatadas, ni sobre la doctrina emanada de las mismas.

 

4 Comentarios

  • LILIANA FORNARI

    SOY DE SALTA, ARGENTINA, EN EL 2010 ESTUVE EN LA GRUTA DE LA VIRGEN DE LA REVELACIÓN, COMPRÉ UNA IMAGEN DE LA VIRGEN, TODOS LOS 12 LA LLEVABA A MISA, HASTA QUÉ DESAPARECIÓ DE LA PARROQUIA, NUNCA ME SUPIERON DECIR QUÉ PASÓ, DESDE ENTONCES BUSCO UNA IMAGEN, EN ARGENTINA NO VENDEN, QUISIERA SABER SI UDS PODRÍAN AYUDARME A TENER NUEVAMENTE UNA IMAGEN DE LA VIRGEN, HAGO SU DEVOCIÓN HACE 11 AÑOS EN MI CIUDAD. GRACIAS SI ME RESPONDEN.

  • CARMEN BELTRAMO

    HOLA
    QUISIERA SABER QUE DIAS Y A QUE HORA CELEBRAN LA EUCARISTIA EN EL SANTUARIO.
    PRONTO IREMOS DIOS MEDIANTE
    BENDECIDO DIA
    CARMEN

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