BUSTO DE CALÍGULA
PERSONAJES

CALÍGULA

Tal día como hoy, un 31 de agosto del año 12 d.C., nació el emperador Calígula (Cayo Julio César Augusto Germánico), hijo de Germánico y de Agripina la Mayor.

Nunca se le llamó Calígula en vida. Este sobrenombre se lo habían puesto en su niñez los soldados de su padre por el calzado militar (caliga) que usaba. “Calígula” es su diminutivo, que en latín significa “botitas”.

Sucesor de Tiberio, gobernó el Imperio Romano desde el año 37 hasta el 41. Y en los 3 años, 10 meses y 8 días que estuvo al frente de Roma hizo tales alardes de depravación, crueldad y extravagancia, que lo consideraron un monstruo.

Asistía con enorme placer a las torturas y castigos de aquellos que habían sido entregados al suplicio. De noche se lanzaba a orgías y adulterios disfrazado con una peluca y un manto largo. Se decía de él que “no respetó ni su propio pudor ni el ajeno”.

Introdujo un esplendor oriental en la corte y reclamó honores divinos, teniéndose por un Dios viviente. Entre otros muchos sobrenombres que adoptó, se hizo llamar “Pío”, “Hijo de los Campamentos”, “Padre de los Ejércitos”, e incluso “César Óptimo Máximo”. Es más, en muchas ocasiones se le vio con una barba de oro, sujetando el rayo, el tridente o el caduceo (atributos de los dioses). E, incluso, disfrazado de Venus.

Entre sus muchas extravagancias, hizo transformar en vestíbulo el Templo de Cástor y Pólux (los dioscuros). En él solía situarse entre los divinos hermanos para que los visitantes lo adorasen. E hizo erigir un templo para su divinidad, donde se alzaba una imagen suya (en oro y a tamaño real) que cada día se cubría con una vestidura como la que él llevaba.

Constantemente iba ataviado con ropajes triunfales, y a veces portaba la coraza de Alejandro Magno, que había hecho traer de su sepulcro. En público solía mostrarse a menudo con mantos cubiertos de adornos y piedras preciosas, una túnica provista de mangas y luciendo brazaletes. Y en ocasiones vestido de mujer, con ropas de seda y chinelas.

Agotó el tesoro imperial, cargó al pueblo de impuestos e hizo asesinar a los miembros más destacados de la aristocracia romana para procurarse dinero.

Estos y otros detalles de su vida los recogió el historiador y biógrafo romano Suetonio (69-140) en su obra “Vidas de los doce césares” (Libro IV). Así, refiere que la víspera de los juegos del circo solía destacar soldados para imponer silencio en el vecindario, a fin de que su caballo Incitato no fuera molestado.

 

Calígula e Incitato
Calígula y su caballo Incitato

 

Tanta pasión sentía por este animal que, además de una cuadra de mármol y un pesebre de marfil, lo cubría con mantas de púrpura y collares de piedras preciosas. Es más, le dio incluso una casa con servidumbre y su ajuar, para recibir con más boato a las personas que invitaba. Y se dice que hasta tenía pensado nombrarle Cónsul.

Sintiéndose odiado por el pueblo, no cesaba de repetir constantemente:

 

Que me odien, con tal de que me teman.

 

En su tiempo se consideró el más sádico, violento y psicópata de los tiranos (posiblemente Nerón le superó con creces).

Finalmente, lo acabaría asesinando Casio Querea, el tribuno de su propia Guardia Pretoriana. Y con él perecieron su esposa Cesonia, atravesada por la espada de un centurión, y su hija Julia Drusila, a la que estrellaron contra la pared. Y, para añadir más insulto a su memoria, su tío Claudio, el hombre al que había ridiculizado tantos y años, cuya vida respetó para que le sirviera de diversión, fue nombrado su sucesor.

 

ASESINATO CALÍGULA
«El asesinato del emperador Calígula» por Lazzaro Baldi.

 

Su cadáver fue transportado en secreto hasta el monte Esquilino y medio quemado en una improvisada pira en los Jardines de Lamia (Horti Lamiani), alrededor de la actual Piazza de Vittorio Emanuelle. Luego lo enterraron allí mismo, bajo un pequeño manto de césped. Posteriormente, sus hermanos lo exhumaron y trasladaron sus restos al Mausoleo de Augusto.

Dejó tan nefasta memoria que el Senado hizo borrar su nombre (damnatio memoriae) de la lista de los emperadores.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: María Méndez Benítez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Hostalia que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad